Iconos en retrospecter: Luis Buñuel

El ángel exterminador (1962) es una de las películas más inquietantes y extrañas que haya visto. La firma de Luis Buñuel es inequívoca: El mundo onírico entra y sale constantemente por la puerta de la realidad.

Imagen

El film forma parte de su periodo mejicano (lugar en el que se desarrolló la obra de muchos de nuestros artistas exiliados). En este país, Buñuel se rodeó de lo mejor y lo peor del ámbito artístico de la época. Estas influencias, junto con sus propias vivencias y ensoñaciones personales se ven plasmadas en la pantalla con numerosas metáforas.

Los más racionales se empeñan en interpretar de la forma más plausible que pueden, el surrealismo que impregna cada escena. No obstante, debemos recordar que no tiene por qué haber una explicación para todo lo que el director nos permite observar en la pantalla, aunque es cierto que ningún plano refleja elementos por azar.

Es sencillamente brillante, una película obligatoria para cualquier cinéfilo. Sobre el purgatorio, el cielo, el infierno, las convenciones sociales y la podredumbre de una clase social en decadencia, cada uno puede hacer sus interpretaciones. Yo solo diré que presten atención al oso y a las ovejas, y que se dejen llevar por las sensaciones más que por los razonamientos. Creo que es la mejor forma de disfrutar de Buñuel.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s